Un sentimiento que comienza por el amor que decidimos darnos a nosotros mismos, cuando bajamos el ritmo y nos sentimos a gusto en nuestra propia compañía. Crece en la cercanía de las amistades, cuando podemos ser nosotros mismos con alguien que nos entiende sin tener que dar explicaciones.
Y se refuerza con un vínculo que nos hace sentir en casa, donde cada cosa está en su justo lugar de forma natural.